Enciendes el televisor y la palabra crisis -que anteriormente ningún político se atrevia a mencionar- la oyes mil veces, la dicen, la repiten, forma parte en mayúsculas de los titulares, inclusive he llegado a pensar que ninguna noticia que pase por alguna redacción supera la prueba sino contiene suficiente dósis de crisis en su contenido.
Mi crisis particular comenzó desde hace 5 años aproximadamente, asi que lo que aporta esta situación actual no es nada nuevo para mi vida, aunque si influye en ir al médico nuevamente y pedirle medicación para la felicidad, para tratar de ser como el teflón, y que todo me resbale, que nada me importe y que nisiquiera dé cuenta de lo que sucede a mi alrededor, mucho menos me afecte.
Quiero vivir en un mundo de fantasias tal como cuando era niño, donde todo es posible, donde los sueños se hacen realidad si de verdad lo deseas, quiero tener la ilusión de mi pubertad donde vivia en una bola de cristal y la pobreza me rodeaba pero era feliz y mis únicas preocupaciones eran poder jugar y reir, inclusive cuando mi madre no lo permitia. Quiero tener esa energia y la esperanza de mi juventud donde queria que el futuro llegara pronto para tener dinero y vivir mejor.
Quiero acostarme una noche y levantarme al día siguiente y volver a ser el de antes, sin tener sensaciones extrañas, ni miedo, nisiquiera pensar en no tenerlo, quiero que mi cuerpo se cubra de teflón y pasen los años y la crisis, las deudas, las enfermedades y problemas y yo siga intacto y preparado para lo que sea.


